
Crisis en Atención Primaria en España: Más de 1.100 médicos de familia y pediatras podrían dejar sus consultas en diciembre 2025 sin relevo generacional – Urge prórroga de la jubilación activa mejorada para evitar el colapso sanitario en centros de salud y la España rural
El próximo 28 de diciembre de 2025, más de 1.100 médicos de familia y pediatras adscritos al Sistema Nacional de Salud se jubilarán de manera simultánea, sin que exista un relevo adecuado para cubrir sus plazas, lo que generará un problema de gran magnitud para los centros de salud y para la Atención Primaria en España, que ya arrastra un déficit estructural de profesionales sanitarios desde hace años. Ante esta situación crítica, el sector sanitario reclama de forma urgente la prórroga de la denominada jubilación activa mejorada, una medida excepcional que finaliza sin posibilidad de moratoria apenas tres días antes de que concluya el año.
Falta de relevo generacional y fuga de talento en Atención Primaria
«La Atención Primaria en España está sufriendo una falta grave de relevo por las muchas jubilaciones que se están produciendo y el menor número de nuevos especialistas que han terminado su formación en estos años. Además, muchos de los que terminan prefieren ejercer en los hospitales, la sanidad privada o en el extranjero, donde las condiciones laborales, profesionales e incluso retributivas son mucho mejores», explica el doctor Vicente Matas, coordinador de la Fundación Centro de Estudios del Sindicato Médico de Granada (Simeg), quien en su último informe insiste en la necesidad de prolongar la jubilación activa mejorada y plantea incluso su ampliación a otras especialidades, elevando el límite de edad hasta los 72 años, en lugar de los 70 actuales.
Origen y funcionamiento de la jubilación activa mejorada
El doctor Matas recuerda que el 28 de diciembre de 2022 se publicó en el BOE una modificación de la Ley General de la Seguridad Social que introducía una nueva disposición transitoria (la trigésima quinta), permitiendo la jubilación activa mejorada para médicos de familia y pediatras de Atención Primaria adscritos al SNS como personal estatutario o funcionario. Esta medida permitía a estos profesionales compatibilizar el 75% de la pensión contributiva de jubilación con el ejercicio activo de su profesión, contribuyendo así a paliar la escasez de facultativos en los centros de salud.
Resultados «muy satisfactorios» del plan piloto
«Era un plan piloto con una duración de tres años, que permitía a estos facultativos continuar desempeñando sus funciones durante la prórroga en el servicio activo y, al mismo tiempo, acceder a la jubilación, percibiendo el 75% del importe resultante en el reconocimiento inicial de la pensión, una vez aplicado, si procede, el límite máximo de pensión», detalla el doctor Matas. Este plan piloto, que concluye el 28 de diciembre de 2025, ha arrojado unos resultados calificados como «muy satisfactorios» por el propio Simeg, que ahora solicita su prolongación durante varios años más, considerándolo «necesario y muy urgente» para evitar el colapso asistencial.
Propuestas legislativas y urgencia de la prórroga
Una proposición no de ley aprobada en la Comisión de Sanidad plantea ampliar la jubilación activa mejorada para médicos de familia y pediatras de Atención Primaria hasta los 72 años. No obstante, el doctor Matas subraya que, a finales de octubre de 2025, aún no se ha producido dicha ampliación y, de no materializarse, los médicos afectados quedarían jubilados a todos los efectos según la normativa vigente, sin posibilidad de continuar en activo. «El colectivo de Médicos de Familia y Pediatras de AP que quieren seguir trabajando y ayudando a descongestionar la Atención Primaria necesita urgentemente la prórroga. Para la asistencia sanitaria en los centros, sería un desastre que el 28 de diciembre más de 1.100 médicos dejen de prestar sus servicios a los ciudadanos», advierte el experto.
Déficit actual y proyección futura de médicos en Atención Primaria
En la actualidad, los sindicatos médicos estiman que existe un déficit de aproximadamente 5.000 médicos en Atención Primaria en España. Esta cifra podría agravarse en la próxima década, ya que el sistema sanitario deberá afrontar una jubilación masiva de profesionales sin contar, por el momento, con un relevo generacional suficiente. Según datos publicados por THE OBJECTIVE, el 54,9% (33.894) de los médicos de familia y el 42,6% (4.732) de los pediatras superan los 50 años de edad. Además, el 27,8% de los médicos de familia y el 20,1% de los pediatras ya han cumplido los 60 años, lo que anticipa un escenario aún más complicado en los próximos años.
Presión asistencial y consecuencias para la calidad sanitaria
Un informe del Centro de Estudios del Sindicato Médico de Granada alerta de que la presión asistencial es especialmente grave en Atención Primaria, donde muchos médicos atienden a 40, 50 o más pacientes al día, y las demoras para obtener una cita pueden superar la semana. Esta falta de tiempo repercute directamente en la calidad de la atención y termina afectando a todo el sistema sanitario, desde las urgencias de los centros de salud hasta los hospitales, que en numerosas ocasiones sufren situaciones de colapso debido a la saturación de consultas que deberían resolverse en el primer nivel asistencial.
Repercusiones en la España rural y municipios aislados
La pérdida repentina de más de 1.100 médicos de familia y pediatras tendría un impacto inmediato y especialmente severo en las zonas rurales y los municipios pequeños, donde la cobertura médica ya es escasa y cubrir una vacante puede tardar meses. En estos territorios, algunos pueblos podrían quedarse sin médico asignado durante semanas, lo que afectaría gravemente a la accesibilidad y continuidad de la atención sanitaria para miles de ciudadanos.
Reclamos del sector y posibles soluciones
Por todo ello, el sector sanitario insiste en la necesidad de prorrogar «urgentemente» la jubilación activa de médicos de familia y pediatras, ya que la asistencia en los centros «viene sufriendo importantes demoras para obtener cita en las consultas de Atención Primaria por las tremendas cargas de trabajo que soportan los médicos. Además, estos incrementos de las demoras finalmente afectarán a los servicios de urgencia de primaria y del hospital. En definitiva, al funcionamiento de todo el Sistema Nacional de Salud, con especial repercusión en los municipios aislados y en la España vaciada», advierte el doctor Matas.
La prórroga de la jubilación activa mejorada no solo permitiría retener a profesionales con experiencia en un momento crítico, sino que también daría margen al sistema para formar nuevos especialistas y planificar a medio y largo plazo la cobertura de las plazas vacantes. Mientras tanto, los médicos que deseen continuar en activo tras el 28 de diciembre deberán acogerse a la prolongación en servicio activo con el complemento del 4% por jubilación demorada, aunque esta opción no resuelve el problema de fondo y supone una carga adicional para los profesionales.
Conclusión: Un reto estructural para el Sistema Nacional de Salud
La situación descrita evidencia un reto estructural para el Sistema Nacional de Salud español, que debe afrontar no solo el envejecimiento de su plantilla médica, sino también la falta de atracción de jóvenes especialistas hacia la Atención Primaria y las dificultades para cubrir plazas en zonas rurales. La prórroga de la jubilación activa mejorada se presenta como una medida temporal imprescindible para evitar el colapso asistencial, pero requiere de una planificación a largo plazo que garantice la sostenibilidad y calidad de la atención primaria en todo el territorio nacional.









