Cesan al chófer de María Guardiola tras conocerse su condena por violencia de género
Cese inmediato tras confirmarse la condena
El Gobierno extremeño ha cesado este miércoles al chófer oficial de la presidenta de la Junta, María Guardiola, después de confirmarse que había sido condenado “por coacciones leves” en el marco de un caso de violencia de género contra su expareja. Según la Junta de Extremadura, la jefa del Ejecutivo regional desconocía por completo la existencia de esta sentencia hasta que el asunto salió a la luz y se emitió el comunicado oficial.
El consejero de Presidencia y secretario general del PP extremeño, Abel Bautista, ya había avanzado a primera hora que el conductor sería apartado de forma inmediata en cuanto se verificara la información sobre la condena. El caso irrumpe en plena campaña política en Extremadura y se suma al clima de máxima sensibilidad en torno a la violencia machista y a la gestión de estos episodios por parte de las instituciones.
Condena por violencia de género y medidas impuestas
Según las informaciones difundidas por el medio que destapó el caso, el chófer fue condenado por violencia de género contra su expareja a seis meses de orden de alejamiento, treinta días de trabajos en beneficio de la comunidad y retirada del permiso de armas. La resolución judicial se enmarca en una sentencia por “coacciones leves”, un tipo penal que suele aparecer vinculado a conductas de control, amenazas o presiones en el ámbito de la violencia de género.
Algunos medios señalan además que el trabajador figura en el sistema VioGén, la herramienta del Ministerio del Interior que centraliza la información sobre víctimas y agresores en casos de violencia machista para coordinar su seguimiento y protección. La condena ya estaba cumplida en el momento en que el caso se hizo público, pero el episodio no había sido comunicado a la Presidencia de la Junta ni trascendido en el momento de su nombramiento como conductor oficial.
La versión de la Junta: Guardiola desconocía los antecedentes
En el comunicado remitido a los medios, la Junta de Extremadura subraya que María Guardiola “no tenía conocimiento previo” de los hechos ni de la existencia de una condena por coacciones leves relacionada con este empleado, contratado poco después de su llegada al cargo. El Ejecutivo autonómico recalca que la decisión de cese se ha adoptado en cuanto se ha confirmado la sentencia, con el objetivo de enviar un mensaje de tolerancia cero ante cualquier forma de violencia de género.
Bautista ha insistido en que, una vez verificada la información, “no había ninguna otra opción” que apartar al chófer de sus funciones, y ha defendido que la actuación ha sido “inmediata y sin matices”. Desde el PP extremeño se remarca que este tipo de situaciones no se pueden ocultar ni minimizar, en un momento en el que el debate sobre los protocolos frente a la violencia machista marca buena parte de la agenda política nacional.
El chófer admite la condena y pide disculpas
Ha sido el propio chófer quien, este miércoles, ha informado directamente a la presidenta de su situación mediante un correo electrónico y, posteriormente, en una conversación telefónica en la que reconoció la condena, ya cumplida. En ese intercambio, el trabajador pidió disculpas por no haber comunicado antes estos antecedentes, algo que la Junta recalca en su versión de los hechos.
Tras esa llamada, el empleado se puso “de manera inmediata a disposición” de María Guardiola, y el Gobierno regional procedió al cese efectivo en el mismo día, cerrando así su etapa como conductor oficial de la Presidencia. El caso abre interrogantes sobre los controles previos en nombramientos de confianza y sobre cómo deben articularse los filtros para detectar antecedentes en materia de violencia de género en el ámbito de las administraciones públicas.









