La CHJ activa inversiones clave contra inundaciones
La Confederación Hidrográfica del Júcar ha sacado a licitación dos proyectos esenciales para la seguridad de Alzira y Carcaixent frente a las crecidas del barranco de Barxeta, con un presupuesto global de 12,2 millones de euros.
Las actuaciones se enmarcan en el paquete de obras prioritarias definido tras los últimos episodios de lluvias torrenciales, que volvieron a anegar la pedanía de Cogullada y varias zonas del casco urbano de Carcaixent.
Desvío del Barxeta y nueva desembocadura
El primer proyecto contempla modificar el trazado del barranco de Barxeta para crear una nueva desembocadura que canalice directamente sus aguas al río Xúquer, evitando la actual salida hacia el barranco de la Casella en Alzira.
Esta actuación, dotada con 4,1 millones de euros, busca aliviar la presión hidráulica en los puntos más sensibles y reducir la probabilidad de desbordamientos que alcanzan zonas residenciales y agrícolas.
Ampliación del cauce y captación de aguas desbordadas
El segundo contrato, valorado en unos 8 millones de euros, se centra en el acondicionamiento del cauce del Barxeta a su paso por Carcaixent para que pueda captar y reconducir las aguas desbordadas de otros barrancos que vierten en la zona.
El objetivo es que estas avenidas no entren en el casco urbano y se mantengan dentro de un cauce dimensionado para eventos de lluvia intensa, mejorando la capacidad de drenaje del municipio.
Calendario: obras tras el verano de 2026
El presidente de la CHJ, Miguel Polo, prevé que, de acuerdo con los plazos administrativos, las obras principales comiencen después del verano de 2026, una vez resueltos los procesos de licitación y adjudicación.
Los plazos para presentar ofertas se cierran a comienzos de febrero, con el día 3 y el día 10 como fechas límite para cada uno de los contratos, lo que permitirá encadenar la tramitación durante el primer semestre del año.
Mota de Cogullada y área de laminación
Antes incluso de estas obras, la CHJ confía en arrancar otras dos intervenciones complementarias: una mota de casi un kilómetro para proteger la pedanía de Cogullada y una nueva área de laminación en la desembocadura actual del Barxeta con el barranco de la Casella.
Estas actuaciones, financiadas con fondos propios del organismo, pretenden evitar que las aguas se desborden hacia la pedanía y corregir la peligrosa confluencia perpendicular de los cauces, reduciendo el efecto embudo en episodios de crecida.
Alzira y Carcaixent, prioridad en la Ribera
Miguel Polo destaca que el desvío directo al Xúquer mejorará el funcionamiento del alcantarillado de Carcaixent y reducirá el volumen de agua que el Barxeta envía a Alzira, lo que también aliviará la situación en este municipio ribereño.
Las autoridades locales, con la presencia del president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, han reclamado al Gobierno central que simplifique los trámites para acelerar la ejecución de todas las obras de protección frente a inundaciones previstas en la zona.
Revisión del proyecto en el barranco de la Casella
La quinta actuación prioritaria, la ampliación del cauce del barranco de la Casella entre el Pont de Xàtiva y el Xúquer, está valorada en torno a 25 millones de euros y ha requerido una revisión del diseño.
La compra municipal del Molí de Montagud para su derribo permite ampliar hacia esa margen en lugar de desplazar la obra hacia la CV-50, una modificación que abarata el proyecto, aunque retrasa su inicio previsiblemente hasta 2027.









