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Obligatoriedad de la baliza V-16 conectada

Un nuevo dispositivo de seguridad vial

Con el inicio de 2026 entra en vigor la obligación de portar en el vehículo una baliza luminosa V-16 conectada, que sustituye definitivamente a los tradicionales triángulos de emergencia como único medio legal de preseñalización. El cambio se considera uno de los mayores ajustes en seguridad vial desde 1999, cuando se impuso el uso de los triángulos, y busca reducir el riesgo de atropello al evitar que el conductor tenga que bajarse del coche en plena calzada.

La Dirección General de Tráfico recuerda que el dispositivo debe estar homologado y figurar en el listado oficial, con los datos del laboratorio y número de certificado grabados, ya que el uso de modelos no certificados no se considera válido. Además de emitir una luz ámbar visible en 360 grados, estas balizas se conectan a la plataforma DGT 3.0 para comunicar de forma anónima la posición del vehículo averiado.

Qué vehículos tienen que llevarla y para quién es recomendable

La obligatoriedad alcanza a turismos, furgonetas, vehículos mixtos, camiones, autobuses y conjuntos de vehículos no especiales que circulen por territorio español. Las motocicletas quedan fuera de la obligación, aunque Tráfico recomienda de forma expresa que también utilicen la baliza V-16 conectada por motivos de seguridad, dada su vulnerabilidad en caso de incidente en carretera.

Según los datos de parque móvil al cierre de 2024, la medida afecta inicialmente a más de 30,5 millones de vehículos, cifra que supera los 31,7 millones si se tienen en cuenta las matriculaciones de turismos, furgonetas, camiones y autobuses hasta noviembre. La DGT, además, ha empezado a exigir a los fabricantes que incorporen la baliza V-16 de serie en los coches nuevos matriculados desde 2026, lo que refuerza el carácter estructural de la medida.

Un negocio millonario en torno a la V-16

El salto de una recomendación a una obligación legal ha disparado la demanda de balizas V-16 conectadas y ha abierto un mercado que, solo en España, se calcula entre unos 952 y 1.905 millones de euros en función del precio final del dispositivo. El coste medio oscila entre los 30 y los 60 euros por unidad, con un precio de referencia en torno a los 40-50 euros, incluyendo la conectividad durante varios años sin cuotas adicionales.

En apenas cuatro años, Tráfico ha certificado 266 modelos de balizas conectadas, casi el 80% de ellas solo en el último año ante la proximidad de la fecha de entrada en vigor. Grandes operadores como compañías de telecomunicaciones, Correos o fabricantes especializados compiten por un mercado de decenas de millones de unidades, mientras las empresas de posventa y renting ajustan contratos y equipamientos.

Multas, flexibilidad inicial y objetivo real

No llevar en el vehículo una baliza V-16 conectada y homologada se considera una infracción leve sancionada con 80 euros, la misma cuantía que se aplicaba a quienes circulaban sin los triángulos de preseñalización. A esa sanción puede sumarse otra de hasta 200 euros si, en caso de avería o accidente, el conductor no señaliza correctamente la parada de emergencia según marca la normativa.

El director de la DGT, Pere Navarro, ha avanzado que, aunque las multas pueden ser elevadas, en los primeros compases de la norma los agentes actuarán con cierta flexibilidad, sin que ello implique una moratoria formal. La prioridad declarada de Tráfico es que a lo largo de 2026 se normalice el uso de la baliza y se consolide el hábito entre los conductores, reduciendo los atropellos de quienes bajan del vehículo para colocar señales en la calzada.

Operación especial de Tráfico y consejos para conductores

La entrada en vigor de la obligación de la V-16 coincide con la segunda fase de la operación especial de Navidad 2025-2026, en la que la DGT prevé más de 8,3 millones de desplazamientos de largo recorrido, seguida de una tercera fase con otros 5,5 millones de movimientos. Este contexto de alta movilidad incrementa la relevancia de contar con un dispositivo de señalización rápido y visible en caso de incidencia en carretera.

Tráfico recomienda no esperar al primer control para adquirir la baliza, guardarla siempre accesible en el habitáculo (como la guantera) y comprobar que está homologada y en buen estado de funcionamiento. De este modo se evitan sanciones de 80 euros y, sobre todo, se reduce el riesgo de siniestros cuando el vehículo queda detenido en el arcén o en la propia calzada.

Fuente
www.elespanol.com

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