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Sánchez financia trasvases Marruecos recorta Tajo-Segura

Controversia por el apoyo español a infraestructuras hídricas marroquíes

El Ejecutivo central ha suscitado críticas en el sector agrario del Levante español al acordar buscar financiación para proyectos hidráulicos en Marruecos, incluyendo posibles transferencias entre cuencas, en un contexto de restricciones crecientes al trasvase Tajo-Segura. Este compromiso surge de la declaración conjunta de la XIII Reunión de Alto Nivel hispano-marroquí, celebrada el 4 de diciembre de 2025 en Madrid, donde se enfatiza la cooperación en desalinización, reutilización de aguas y planificación hidrológica. El punto 54 del documento oficial destaca el uso de instrumentos financieros españoles para infraestructuras prioritarias, lo que ha generado alarma entre regantes de Alicante, Murcia y Valencia por la percepción de doble rasero en la política del agua.

El acuerdo bilateral y su alcance en el sector agrario vecino

La iniciativa forma parte de una agenda más amplia de modernización agrícola en Marruecos, que incluye su Plan Nacional del Agua (PNA) con una inversión prevista de 36.000 millones de euros hasta 2050 y la construcción de 16 grandes presas para 2027. España se posiciona como socio en energías renovables, corredores logísticos y redes viales, pero el foco en trasvases ha avivado temores de competencia agravada en el mercado europeo, donde productos marroquíes como hortalizas ya representan una cuota significativa. Fuentes del Gobierno marroquí celebran el pacto como un paso hacia la sostenibilidad, aunque en España se interpreta como un respaldo a un rival directo en exportaciones agroalimentarias.

Marruecos acelera su modelo hidráulico con apoyo externo

El país vecino afronta desafíos crónicos de escasez hídrica, con un 80% del agua destinada al riego, y busca diversificar fuentes mediante desaladoras y conexiones entre cuencas como el Sebou y el Moulouya. Este enfoque contrasta con las directrices europeas de autosuficiencia cuencal que Madrid aplica en el sureste peninsular, generando acusaciones de inconsistencia.

Reacciones airadas de los regantes del Trasvase Tajo-Segura

Lucas Jiménez, presidente del Sindicato Central de Regantes del Trasvase Tajo-Segura (Scrats), calificó la noticia de «traición de primer nivel», argumentando que fondos generados por agricultores españoles financiarán a un competidor con estándares sanitarios inferiores. Los regantes denuncian una «competencia desleal» en la UE, con productos marroquíes de trazabilidad dudosa que inundan mercados como el tomate o el pimiento, vitales para el Levante.

Jiménez subraya que el Segura arranca 2026 con reservas por debajo del 25%, mientras el Tajo supera el 60%, y critica la negociación de «míseros céntimos» para desalación frente a la generosidad exterior.

Están dispuestos a financiar la interconexión de cuencas allí, mientras aquí nos niegan la mayor. Es una vergüenza y una traición .

Críticas políticas desde Murcia y Valencia

En Murcia, el presidente regional Fernando López Miras y el consejero Marcos Ortuño tildaron la medida de «vergonzosa», acusando al Gobierno de abandonar al regadío levantino mientras invierte en el exterior. López Miras rechazó el «hachazo» al trasvase, que implica un recorte adicional de 70 hectómetros cúbicos anuales por el aumento del caudal ecológico en Aranjuez a 8 m³/s desde enero.

Desde Valencia, el conseller Miguel Barrachina la definió como «infame» e «hipocresía estratosférica», vinculándola al Tratado de Albufeira con Portugal, que supuestamente recibe el doble del agua pactada gracias a los ajustes en Tajo-Segura. Barrachina cuestiona las prioridades de Pedro Sánchez, al que acusa de obsequioso con Marruecos y Portugal a costa de talar millones de árboles en España.

Contexto de los recortes al trasvase Tajo-Segura

El Tajo-Segura, operativo desde 1979, riega 1,5 millones de hectáreas en Alicante, Murcia y Almería, representando el 60% de las exportaciones hortofrutícolas españolas. En 2026, los ajustes hidrológicos mutilan el caudal disponible en más de 70 hm³ anuales, agravando la dependencia de desaladoras cuyo coste energético ha disparado un 30% los gastos de los regantes.

El Gobierno justifica las medidas por sostenibilidad ambiental, priorizando caudales ecológicos y cumplimiento de directivas europeas, pero el sector ve un desmantelamiento progresivo sin alternativas viables.

Impacto económico en el Levante español

  • Exportaciones agroalimentarias del sureste: más de 15.000 millones de euros anuales, con 40.000 empleos directos en Murcia.
  • Aumento precios desalación: hasta 0,60 €/m³, frente a 0,20 €/m³ del trasvase.
  • Competencia marroquí: creció un 15% en UE en 2025, con aranceles reducidos.

Debate sobre un Plan Nacional del Agua

La polémica reaviva demandas de un Plan Hidrológico Nacional que integre trasvases, desalación y almacenamiento, ausente desde 2007. Regantes y autonomías del PP exigen certidumbre para 2 millones de hectáreas, mientras el Ejecutivo socialista apuesta por cuencas cerradas y renovables.

En Bruselas, el sector ha alertado sobre distorsiones comerciales, solicitando controles fitosanitarios más estrictos a importaciones norteafricanas. El pacto con Marruecos, enmarcado en relaciones bilaterales fortalecidas post Sáhara, complica el equilibrio entre cooperación internacional y defensa de intereses nacionales.

Implicaciones para la soberanía hídrica y el agro español

Expertos advierten que sin interconexiones, el sureste podría perder 20% de producción en una década, afectando PIB regional (25% en Murcia). Marruecos, con 16 nuevas presas, potenciará su agroexportación, ya en 10% del mercado UE de cítricos.

El Gobierno regional murciano urge diálogo con Madrid para revertir recortes y priorizar fondos europeos en desalación subvencionada, mientras Valencia reclama unidad territorial frente a «agravios». La gestión del agua se erige como eje de tensiones políticas en el sureste, con elecciones europeas en el horizonte.

Fuente
www.murciaconfidencial.es

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