Huelga en Renfe, Adif y Serveo del 9 al 11 de febrero para exigir más seguridad tras los últimos accidentes
Paros de tres días y protesta ante Transportes
Los sindicatos USO, CCOO, UGT y Sindicato Ferroviario han convocado huelga en Renfe y Adif los días 9, 10 y 11 de febrero para denunciar los problemas de seguridad en la red ferroviaria española. A los paros se sumarán también los trabajadores de los operadores privados Iryo y Ouigo, lo que extenderá el conflicto a buena parte del transporte de viajeros por tren.
Como antesala, las organizaciones han llamado a una concentración frente al Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible el 3 de febrero a las 12.00 horas, con el objetivo de reclamar más seguridad y formación para la plantilla tras los recientes accidentes de Adamuz (Córdoba) y Gelida (Barcelona). Los sindicatos enmarcan la protesta en la necesidad de una respuesta inmediata del Gobierno y de las empresas públicas a las deficiencias detectadas en la gestión de emergencias.
Serveo: huelga en atención a bordo y servicios auxiliares
En paralelo, las secciones sindicales de USO, UGT y CCOO en Serveo —empresa que gestiona atención al cliente y restauración a bordo de los trenes de Renfe, así como logística, servicios en tierra y oficinas de Adif— han registrado su propia convocatoria de huelga y la solicitud de mediación previa ante el SIMA. La protesta afectará a la totalidad de la plantilla de Serveo en centros como Málaga, Sevilla, Madrid y Barcelona, y se coordinará en las mismas fechas de paros que el resto del sector.
Los sindicatos exigen medidas de seguridad y formación real para desarrollar su trabajo, denunciando que el actual nivel de preparación y los protocolos vigentes son insuficientes para hacer frente a incidencias como descarrilamientos, evacuaciones en túneles o situaciones de crisis a bordo. Consideran que la precariedad en la formación y en los procedimientos pone en riesgo tanto al personal como a los viajeros.
Reivindicaciones: protocolo urgente y formación en emergencias
Entre las principales demandas figura la elaboración y puesta en marcha de un protocolo urgente de actuación ante vibraciones, incidencias y accidentes durante la prestación de servicios a bordo. Los sindicatos quieren reglas claras y homogéneas para todo el personal, que definan cómo actuar, quién coordina y cómo se comunican las órdenes en situaciones de riesgo.
Reclaman, además, la impartición inmediata de formación teórico‑práctica en autoprotección y emergencias, con especial atención a evacuaciones, seguridad en túneles, incidencias ferroviarias complejas y gestión de crisis, así como formación específica sobre el material ferroviario con el que trabajan. También exigen un protocolo de actuación y comunicación directa entre todos los miembros de la tripulación en caso de incidencias y accidentes, coordinado de forma conjunta por Renfe, Adif y el Ministerio de Transportes.
“La seguridad no puede depender de la improvisación”
Desde la sección sindical de USO en Serveo, su secretario general, Luis Miguel González Zavala, subraya que “la seguridad ferroviaria es una prioridad y no puede depender de la improvisación ni de vacíos legales”. El dirigente sindical reclama “medidas inmediatas y responsables para proteger a las tripulaciones y a la ciudadanía”, destacando que la seguridad a bordo debe basarse en criterios objetivos de seguridad y capacidad del tren, y no en parámetros exclusivamente comerciales.
Los convocantes insisten en que los últimos accidentes han evidenciado carencias en la coordinación y en la información que recibe la plantilla cuando algo falla en la infraestructura o en los trenes. Por ello, ligan directamente la convocatoria de huelga a la necesidad de reforzar la cultura de seguridad, revisar protocolos y dotar de más medios humanos y técnicos a todo el sistema ferroviario.
Sobrecarga de trabajo, externalizaciones y falta de personal
CCOO, sindicato que lidera Unai Sordo, atribuye la creciente conflictividad en el ferrocarril a “causas claras”, entre ellas la falta de personal en todos los ámbitos del Grupo Renfe. Esa carencia, advierten, se traduce en sobrecargas de trabajo continuadas, jornadas tensas y menor capacidad de reacción ante incidencias complejas, lo que termina impactando en la seguridad operativa.
La central también denuncia la externalización de actividades que consideran propias del ferrocarril, traspasadas a empresas privadas como Serveo en lugar de ser realizadas por personal propio de Renfe con la formación y planificación adecuadas. A su juicio, esta fragmentación de tareas esenciales dificulta la coordinación, genera inseguridad en la toma de decisiones y complica la gestión de emergencias.
Filtración de audios y clima laboral deteriorado
CCOO ha señalado igualmente “ataques a la profesionalidad y a los derechos” de la plantilla, poniendo como ejemplo la filtración de audios internos procedentes del Centro de Gestión de Operaciones (CGO) tras el accidente de Adamuz. El sindicato sostiene que la difusión de esas grabaciones, fuera de su contexto y sin garantías, “supone un atentado contra la plantilla, deteriora el clima laboral y compromete la confianza necesaria para una gestión responsable y eficaz del sistema ferroviario”.
Las organizaciones convocantes advierten de que, con las huelgas y movilizaciones anunciadas, buscan compromisos concretos en materia de seguridad y no meras declaraciones de intención. Reclaman más recursos humanos, protocolos claros y coordinados y una investigación rigurosa de lo ocurrido en los últimos siniestros, con el objetivo de evitar que tragedias como las de Adamuz y Gelida se repitan.
“La seguridad ferroviaria es una prioridad y no puede depender de la improvisación ni de vacíos legales. Exigimos medidas inmediatas para proteger a las tripulaciones y a la ciudadanía”, insisten los sindicatos al justificar la huelga de febrero.









