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España abre la carrera para instalar los primeros parques eólicos marinos con tres zonas frente a Asturias

El Gobierno inicia la consulta pública para las primeras subastas de energía eólica marina flotante con el objetivo de instalar entre 1.000 y 3.000 megavatios hasta 2030

El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico ha puesto en marcha el procedimiento para convocar las primeras subastas de concesiones de parques eólicos marinos en España, abriendo formalmente la carrera para el despliegue comercial de esta tecnología en aguas territoriales. La vicepresidenta tercera y ministra Sara Aagesen ha lanzado una consulta pública, que estará abierta hasta el 24 de febrero de 2026, para definir las bases del primer proceso de concurrencia competitiva destinado a adjudicar proyectos de eólica marina flotante. El objetivo del Ejecutivo es instalar entre 1.000 y 3.000 megavatios de potencia en instalaciones offshore hasta 2030, según lo establecido en el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima.

Esta iniciativa llega cuando España acumula un retraso significativo respecto a otros países europeos en el desarrollo de la energía eólica marina. En Europa funcionan actualmente parques eólicos en el mar con una potencia instalada de 37.000 megavatios, liderados por Reino Unido y Alemania, mientras que en aguas españolas únicamente operan prototipos experimentales y plataformas de ensayo. La demora se debe principalmente a las características orográficas del litoral español, con aguas territoriales muy profundas que dificultan la instalación de aerogeneradores anclados al fondo marino.

Los avances tecnológicos en eólica marina flotante, que permiten sortear el problema de la profundidad mediante plataformas flotantes ancladas con cables al lecho marino, han abierto la puerta para que España se sume al boom internacional de esta energía renovable. La consulta pública lanzada por el MITECO constituye el paso previo a la elaboración de una orden ministerial que establecerá las áreas geográficas donde se instalarán los primeros parques, la potencia que se licitará, los plazos de ejecución y los criterios de ponderación para adjudicar las concesiones.

Tres zonas identificadas frente a la costa asturiana

El Gobierno aprobó en 2024 los Planes de Ordenación del Espacio Marítimo (POEM), un instrumento estratégico de zonificación que identifica 19 áreas de alto potencial para la instalación de aerogeneradores marinos en el litoral español. Estas zonas suman 5.000 kilómetros cuadrados de superficie marina, equivalentes al 0,46% de la extensión de las aguas territoriales españolas, distribuidas frente a las costas de Galicia, Asturias, Andalucía, Canarias, Cataluña y Baleares.

En Asturias, el POEM de la demarcación noratlántica ha delimitado tres áreas prioritarias para el desarrollo de eólica marina. La zona NOR-9, situada en la vertical de la costa de Gijón, tiene una extensión de 151 kilómetros cuadrados y se encuentra a una distancia aproximada de entre 15 y 25 kilómetros de la costa. La segunda área, denominada NOR-8, ocupa 80 kilómetros cuadrados en la vertical de las costas de Valdés y Navia. La tercera zona, identificada como NOR-7, se extiende sobre 104 kilómetros cuadrados frente a las costas de Tapia de Casariego y El Franco, en el occidente asturiano.

Estas tres áreas se encuentran a distancias de entre 20 y 30 kilómetros de la costa, con profundidades del lecho marino que oscilan entre los 100 y los 200 metros. Esta profundidad hace inviable el uso de aerogeneradores convencionales anclados al fondo, por lo que la tecnología aplicable será exclusivamente la de plataformas flotantes. Los polígonos asturianos forman parte de las ocho zonas de alto potencial identificadas en la demarcación noratlántica, que también incluye cinco áreas frente a la costa gallega y suma en total casi 2.700 kilómetros cuadrados.

Asturias fija como objetivo 700 megavatios en 2030

La Estrategia de Transición Energética Justa del Principado de Asturias asigna un papel protagonista a la eólica marina en el mix energético regional, estableciendo una previsión de instalación de 700 megavatios de potencia en el horizonte de 2030. Este objetivo representa una parte significativa del total nacional de entre 1.000 y 3.000 megavatios que pretende subastar el Gobierno central en los próximos años. El Principado ha aplaudido públicamente la aprobación de los POEM, valorando que la planificación permite impulsar una cadena de valor industrial vinculada a la eólica marina que contribuiría decisivamente a la transición energética de la región.

Las autoridades asturianas consideran que la eólica marina flotante representa una oportunidad estratégica para aprovechar el potencial industrial de Asturias en fabricación de estructuras metálicas, construcción naval y servicios portuarios especializados. Los puertos de Gijón y Avilés se están posicionando como potenciales bases logísticas para el ensamblaje, almacenamiento y mantenimiento de los componentes de los futuros parques eólicos marinos, tanto para proyectos en aguas españolas como para mercados exteriores.

El documento de planificación del MITECO señala que España dispone de 6.000 kilómetros de costa donde existe un recurso eólico superior en términos de velocidad media, densidad energética y regularidad que en tierra firme. Las aguas del Cantábrico, frente a Asturias y Galicia, destacan por registrar vientos constantes con velocidades medias elevadas, lo que las convierte en ubicaciones especialmente atractivas para el desarrollo de esta tecnología.

Primeros proyectos presentados por empresas privadas

Antes incluso de la publicación definitiva de los POEM, algunas compañías energéticas se adelantaron presentando propuestas para desarrollar parques eólicos marinos flotantes en las costas del noroeste español, especialmente en Galicia. En Asturias, la empresa Abei Energy ha registrado dos proyectos de eólica marina flotante denominados Poniente I y Poniente II, ambos localizados frente a las costas occidentales de Navia y Tapia de Casariego.

El proyecto Poniente I contempla una potencia de 435 megavatios mediante la instalación de 29 turbinas eólicas flotantes sobre una superficie de 80 kilómetros cuadrados, situada a 29 kilómetros de la costa de Navia y Valdés en la zona NOR-7. El Poniente II tendría mayor envergadura, con 32 aerogeneradores y una potencia de 480 megavatios distribuidos en 105 kilómetros cuadrados, ubicados a similar distancia de Tapia de Casariego en la zona NOR-6. Sumados, ambos parques alcanzarían 915 megavatios de potencia instalada mediante 61 aerogeneradores de 15 megavatios cada uno.

Los proyectos de Abei Energy han iniciado el procedimiento de evaluación de impacto ambiental, que deberá analizar la afectación al paisaje desde puntos emblemáticos como el Faro de San Agustín, la Playa de Frejulfe, la Reserva de Barayo y la Punta del Pedrón. Las estructuras proyectadas consisten en columnas de acero unidas mediante brazos flotantes sobre plataformas, con una altura total desde la superficie del mar hasta el extremo de las palas de 300 metros. Los estudios contemplan alternativas para los diferentes elementos técnicos en función de criterios medioambientales, económicos y socioeconómicos del medio marino.

Ocean Winds también muestra interés por Asturias

Además de Abei Energy, la alianza Ocean Winds, constituida por las compañías energéticas EDP y Engie, ha manifestado públicamente su interés por desarrollar proyectos de eólica marina frente a la costa occidental asturiana. La empresa ha presentado alegaciones durante las revisiones del Plan de Desarrollo de la Red de Transporte de Electricidad elaborado por Red Eléctrica de España, solicitando que se aceleren los proyectos de infraestructuras eléctricas necesarias para evacuar la energía generada por los futuros parques eólicos marinos del occidente de Asturias.

La evacuación de la electricidad generada en alta mar constituye uno de los principales desafíos técnicos y económicos de la eólica marina. Los proyectos requieren cables submarinos de alta tensión que transporten la energía desde las plataformas flotantes hasta subestaciones en tierra, así como refuerzos en la red de transporte terrestre para integrar esa potencia adicional en el sistema eléctrico nacional. La inversión necesaria en infraestructuras de evacuación puede representar entre el 20% y el 30% del coste total de un parque eólico marino.

Ocean Winds es una de las principales compañías europeas especializadas en eólica marina, con proyectos operativos y en desarrollo en Reino Unido, Francia, Polonia y Portugal. Su interés por el mercado español refleja las expectativas del sector energético internacional sobre el potencial de crecimiento de esta tecnología en aguas ibéricas durante la próxima década.

Modelo de subasta basado en contratos por diferencia

El borrador de bases de la subasta sometido a consulta pública establece un modelo de adjudicación basado en contratos por diferencia (CfD) con entrega física de la electricidad generada. Este mecanismo garantiza a los promotores un precio estable a largo plazo por la energía producida, reduciendo el riesgo financiero de las inversiones y facilitando la obtención de financiación para proyectos que requieren miles de millones de euros de capital. Cuando el precio de mercado de la electricidad cae por debajo del precio garantizado, el Estado compensa la diferencia al promotor; cuando el precio de mercado supera el garantizado, el promotor devuelve la diferencia al sistema.

Además del precio ofertado, la orden ministerial incorporará variables adicionales como criterios de ponderación en la adjudicación, incluyendo el impacto ambiental del proyecto, la generación de empleo local, el grado de industrialización en España y la localización geográfica. Esta aproximación multidimensional pretende favorecer proyectos que maximicen los beneficios socioeconómicos y minimicen los impactos ecológicos, más allá del simple criterio de precio.

La licitación se centrará específicamente en tecnología flotante, dado que las características de profundidad de las aguas españolas hacen inviable la eólica marina de cimentación fija excepto en zonas muy localizadas. Esta orientación tecnológica sitúa a España en la vanguardia internacional de la eólica marina flotante, un segmento aún emergente pero con enorme potencial de crecimiento global en las próximas dos décadas.

Calendario de implantación hasta 2030

Según el cronograma orientativo de la Hoja de Ruta de la Eólica Marina y las Energías del Mar publicada por el MITECO, una vez resuelta la primera subasta serán necesarios entre 42 y 60 meses para que se instalen los primeros aerogeneradores operativos. Este plazo incluye la tramitación administrativa definitiva, la obtención de financiación, la fabricación de los componentes, el ensamblaje de las plataformas flotantes, su instalación en el emplazamiento marino y la puesta en marcha de los sistemas de evacuación eléctrica.

Atendiendo a estos plazos técnicos, los primeros parques eólicos marinos comerciales podrían comenzar a generar electricidad hacia 2028 o 2029, siempre que la subasta se convoque efectivamente durante 2026 y los proyectos adjudicados avancen sin retrasos significativos. El sector energético ha venido reclamando desde hace meses al Gobierno que concrete el calendario de subastas a largo plazo, con convocatorias periódicas que permitan a las empresas planificar sus inversiones industriales y logísticas de manera eficiente.

Los POEM tienen una vigencia de seis años, por lo que serán revisados en diciembre de 2027 para actualizar la zonificación en función de los conocimientos científicos, las tecnologías disponibles y los resultados de los primeros proyectos. Esta revisión periódica permitirá ajustar las áreas delimitadas, incorporar nuevas zonas si procede y modificar las restricciones establecidas para compatibilizar la eólica marina con otros usos del espacio marítimo como la pesca, el tráfico marítimo, el turismo o la protección ambiental.

Fuente
www.lne.es

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