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Adiós a 2025: política valenciana entre caídas, escándalos y resurrecciones internas

Mazón, Ábalos y un año de resacas políticas

El 2025 se cierra en la Comunitat Valenciana con el nombre de Carlos Mazón en el centro del tablero, tras un viacrucis político que ha terminado en su dimisión y ha eclipsado otros terremotos en la escena valenciana. A la vez, el año deja el descenso “a los infiernos” de José Luis Ábalos, que ha pasado de superministro y número dos del PSOE a ocupar un módulo de respeto en la prisión de Soto del Real, investigado por el caso Koldo.

El exministro valenciano, histórico estratega del socialismo y figura clave en la resurrección de Pedro Sánchez, afronta cargos por organización criminal, cohecho, tráfico de influencias, malversación y uso de información privilegiada por los contratos de mascarillas. El PSOE le exige que entregue el acta de diputado, mientras él denuncia estar solo frente a “todo el poder político, de una parte y de otra”.

Títulos falsos, jubilaciones forzadas y la primera víctima política de la dana

Otro socialista, José María Ángel, presidente del PSPV y comisionado del Gobierno para la dana, ha visto truncada su larga carrera por una investigación exprés de la Agencia Antifraude, que cuestionó una diplomatura de Archivística y Biblioteconomía usada hace décadas para escalar en la Diputación de Valencia. Aunque la justicia archivó el caso por prescripción cuatro meses después, Ángel ya había dejado el cargo y se había jubilado, convirtiéndose paradójicamente en una de las primeras víctimas políticas de la gestión de la dana.

La polémica se extendió a su entorno: su esposa, la exdiputada socialista Carmen Ninet, también fue investigada internamente por su trayectoria en la diputación y acabó siguiendo el mismo camino hacia la jubilación. El episodio mostró cómo el clima de “política abrasiva” convierte viejos expedientes administrativos en munición para la caída inmediata de dirigentes.

Rebeca Torró, ascenso en Ferraz bajo la sombra del machismo

En paralelo a las caídas, 2025 ha visto el ascenso fulgurante de la valenciana Rebeca Torró, exconsellera y secretaria de Estado de Industria, que se ha convertido en la nueva secretaria de Organización del PSOE, la número tres del partido. Es la cuarta valenciana en ocupar ese puesto, tras Ciprià Ciscar, Leire Pajín y el propio Ábalos, y ha llegado al cargo en plena oleada de escándalos internos por casos de acoso y comportamientos machistas.

Desde su aterrizaje en Ferraz, Torró ha tenido que dedicarse a “apagar fuegos” provocados por audios groseros del caso Koldo y por denuncias internas de acoso que afectan a pesos pesados como Paco Salazar o al alcalde de Almussafes, Toni González, abriendo nuevas fracturas en el PSPV. La criticada respuesta de la dirección ha salpicado también a Pilar Bernabé, responsable de Igualdad, que recibe un área convertida en foco permanente de crisis.

Sexo, audios y acoso: el reverso escatológico del año

El balance de 2025 incluye un componente escabroso: la política valenciana y estatal ha quedado teñida por conversaciones y casos de acoso que han golpeado de lleno al PSOE. Entre ellos, la difusión de un audio del caso Koldo en el que Ábalos y su asesor comentan en términos soeces sobre mujeres, pieza ya incrustada en el “reverso escatológico” de la democracia reciente.

A esto se suman denuncias por acoso contra altos cargos socialistas, con un goteo de expedientes que han dejado al partido en estado de shock y cuestionan su credibilidad como referente en políticas de igualdad. La combinación de corrupción, machismo y gestión interna errática ha alimentado el relato de un PSOE valenciano y federal acosado por sus propias contradicciones.

Camps vuelve a escena y desafía al PP oficial

Mientras tanto, el año ha supuesto una “resurrección” política: la de Francisco Camps, que tras años en el ostracismo se presenta abiertamente como aspirante a presidir el PPCV y ser candidato a la Generalitat en 2027. Arropado por un núcleo duro de fieles, el expresident recorre actos, conferencias y reuniones de militancia para promover una especie de revuelta desde las bases frente al PP oficial de Mazón y de Juanfran Pérez Llorca, al que tacha de líder impuesto desde Madrid.

Camps exige un congreso regional aplazado y primarias abiertas en nombre de la “democracia interna”, convirtiéndose en una piedra en el zapato del nuevo líder autonómico. Apaciguar al expresident y contener su ofensiva será uno de los frentes más delicados para el actual president de la Generalitat en 2026.

La guerra por la Cámara de Comercio de Alicante

El año deja también bajo el radar un conflicto de alta intensidad en Alicante, en torno a las obras sin licencia de la nueva sede de la Cámara de Comercio en el Puerto. Se trata de un edificio del empresario Enrique Ortiz, financiado por la Generalitat y alquilado a la Cámara que preside Carlos Baño, amigo de Carlos Mazón, que fue a su vez director general de la entidad.

El Ayuntamiento de Alicante, gobernado por el popular Luis Barcala, ordenó la paralización de las obras por “flagrantes irregularidades”, lo que ha derivado en un choque institucional que ha llegado al punto de que la Cámara “desahucie” al consistorio de una sede municipal que tenía alquilada. El caso ha dividido a poderes políticos, empresariales e institucionales de la provincia y se perfila como una de las batallas a seguir en 2026.

Fuente
www.levante-emv

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