Un acuerdo estratégico para la industria vasca
El viceconsejero de Promoción Industrial, Andoitz Korta, ha defendido que el acuerdo entre la Comisión Europea y Mercosur representa una oportunidad “clara y potencialmente muy positiva” para la industria vasca, a la espera de conocer en detalle el texto definitivo. Euskadi, recuerda, es una economía marcadamente industrial y exportadora que busca nuevos mercados alternativos y estables en el contexto geoeconómico actual, por lo que la apertura de un bloque del tamaño de Mercosur encaja con la estrategia de internacionalización del Gobierno vasco.
Frente a las reticencias del sector agrario europeo, que teme la competencia desleal de productos agroalimentarios con menores exigencias regulatorias, el Ejecutivo autonómico subraya el carácter industrial del tejido productivo vasco y pone el foco en las oportunidades para las cadenas de valor manufactureras. Korta incide en que la clave será asegurar que el acuerdo se acompaña de garantías suficientes en materia social, medioambiental y de estándares técnicos, para evitar distorsiones competitivas entre empresas europeas y latinoamericanas.
Sectores vascos que saldrán más beneficiados
Según el análisis del Departamento de Industria, los principales sectores exportadores vascos de alto valor añadido —automoción, fabricación avanzada, maquinaria, equipos eléctricos, aluminio y aeronáutica— figuran entre los “ganadores” del nuevo marco comercial con Mercosur. La eliminación progresiva de aranceles y la reducción de barreras no arancelarias permitirán abaratar costes, mejorar el acceso a licitaciones y proyectos industriales y reforzar la competitividad de las empresas vascas frente a otros proveedores internacionales.
Además del impacto en exportaciones de bienes finales y de equipo, el Gobierno vasco pone el acento en la mejora de las condiciones para importar insumos y materias primas estratégicas desde la región, lo que podría favorecer a sectores como la metalurgia, la energía o la química. Esta combinación de mejor acceso a mercados de destino y suministro más eficiente de inputs críticos se considera clave para consolidar cadenas de suministro más diversificadas y resilientes en Euskadi.
Mercosur como mercado estratégico para Euskadi
El Ejecutivo autonómico subraya que Mercosur ya figura entre los principales socios comerciales de Euskadi y que el acuerdo puede consolidar este estatus como mercado “estratégico” para la internacionalización industrial. Según el último informe de Basque Trade & Investment sobre relaciones comerciales Euskadi–Mercosur, si el bloque se considerara como un único país, en 2024 habría sido el 17.º destino de las exportaciones vascas y el sexto origen de las importaciones, posición que mejora hasta el 15.º destino y quinto proveedor con los datos provisionales de 2025.
Brasil se mantiene como el eje central de esta relación, al concentrar alrededor de dos tercios de las exportaciones vascas al bloque y casi la totalidad de las importaciones procedentes de la región en 2024, seguido por Argentina y Uruguay con volúmenes más modestos pero con nichos sectoriales relevantes. Esta estructura confirma que la industria vasca ya está parcialmente posicionada en Mercosur, lo que facilitaría aprovechar rápidamente las ventajas arancelarias y regulatorias que aporte el acuerdo europeo.
Evolución reciente del comercio Euskadi–Mercosur
Las exportaciones de Euskadi a Mercosur alcanzaron alrededor de 396 millones de euros en 2024, tras el máximo histórico registrado en 2022, y aunque en 2023 y 2024 se produjo una corrección a la baja, los volúmenes siguen por encima de los niveles previos a 2021. Los datos acumulados hasta el último tramo de 2025 apuntan a una continuidad de esa moderación, en un contexto de desaceleración global y encarecimiento de costes logísticos y financieros.
En sentido inverso, las importaciones vascas procedentes de Mercosur superaron los 1.180 millones de euros en 2024, apoyadas principalmente en la compra de derivados del petróleo, lo que ha generado desde 2021 una balanza comercial claramente negativa para Euskadi tras años de superávit. El informe oficial matiza, sin embargo, que este desequilibrio responde en buena medida a necesidades estratégicas del tejido productivo vasco en materias primas energéticas y agroalimentarias, y no a un deterioro estructural de la competitividad exportadora.
Composición sectorial de exportaciones e importaciones
La estructura de las ventas vascas a Mercosur refleja el perfil industrial y tecnológico de Euskadi: maquinaria mecánica, máquinas y aparatos eléctricos, aluminio, productos aeronáuticos, fundición y automoción concentran casi la mitad de las exportaciones de 2024. Destaca el peso del bloque como destino para determinados bienes estratégicos, como la navegación aérea o espacial, donde alrededor del 13% de las exportaciones vascas tuvieron como destino países de Mercosur.
Mercosur también absorbe porcentajes relevantes de exportaciones vascas de fibras textiles vegetales, juguetes, algodón, productos farmacéuticos y químicos orgánicos, configurando un mapa diversificado de oportunidades. En el lado de las importaciones, los combustibles minerales representaron aproximadamente el 65% de las compras a la región en 2024, seguidos por las semillas y frutos oleaginosos con algo más del 20%, lo que refuerza el papel de Mercosur como proveedor clave de inputs energéticos y agroalimentarios.
Red de empresas vascas y presencia productiva
El dinamismo de las relaciones se apoya en una base empresarial amplia: en 2024 unas 600 compañías vascas exportaron de manera regular a Mercosur, con Brasil como principal destino (alrededor de 280 exportadoras), seguido de Argentina y Uruguay. Esta red de pymes y grandes empresas consolida una presencia estable que el Gobierno vasco quiere reforzar aprovechando el nuevo marco regulatorio entre la UE y el bloque latinoamericano.
Más allá del comercio, unas 120 empresas vascas cuentan con 183 implantaciones en la región, de las que cerca de la mitad son productivas y la otra mitad comerciales, con Brasil claramente en cabeza en número de filiales. Por sectores, la automoción lidera la implantación con más de treinta centros productivos, seguida de la energía y las tecnologías de fabricación avanzada, además de actividades en construcción, ecoindustria, consultoría, logística y ramas emergentes como biociencias o electrónica y telecomunicaciones.
Reto: aprovechar el acuerdo sin agravar desequilibrios
El informe elaborado para el Departamento de Industria concluye que, pese a la volatilidad de los flujos comerciales y al actual déficit, Mercosur sigue siendo un mercado estratégico para Euskadi por tamaño, complementariedad sectorial y potencial tecnológico. La prioridad del Gobierno vasco pasa por transformar el acuerdo en más inversión productiva, empleo de calidad y proyectos de alto valor añadido, evitando que el aumento de importaciones de materias primas agrave los desequilibrios sin generar suficiente retorno industrial.
En este contexto, Andoitz Korta insiste en que Euskadi debe posicionarse como socio industrial preferente dentro del marco UE–Mercosur, apoyándose en instrumentos como Basque Trade & Investment, la red de oficinas exteriores y los programas de apoyo a la internacionalización. El objetivo es que la industria vasca no solo venda más en la región, sino que participe en la transformación energética e industrial de Brasil, Argentina, Uruguay y el resto del bloque, consolidando así un vínculo de largo plazo.









