Declaración de Mariano Moreno ante el juez instructor
Mariano Moreno, gerente del PSOE entre 2017 y 2021, no ha sabido explicar ante el juez instructor por qué la trama vinculada a Santos Cerdán dejó de recibir reembolsos nominales en efectivo precisamente a comienzos de 2020, coincidiendo con el inicio de la relación del empresario Víctor de Aldama con la cúpula del PSOE. «Me extraña», ha repetido insistentemente el ex responsable financiero del partido cuando el Ministerio Fiscal le ha preguntado por esta anomalía temporal, mostrando desconcierto ante la falta de justificación clara para este cambio en los flujos de efectivo.
Sistema de pagos en metálico sin controles efectivos
La declaración testifical, cuya transcripción ha sido consultada por OKDIARIO, ha puesto en evidencia un sistema de pagos en metálico con controles prácticamente inexistentes. No coinciden los sobres con dinero de procedencia desconocida, localizados por la UCO de la Guardia Civil, con la documentación que el PSOE ha aportado al Tribunal Supremo. El contraste entre los registros oficiales y los hallazgos de la investigación policial subraya la opacidad del sistema de gestión de fondos internos del partido.
Desaparición de pagos nominales y liquidaciones colectivas
El fiscal ha centrado su atención en una circunstancia que no aparece reflejada en la contabilidad oficial: José Luis Ábalos desaparece de los pagos personales del PSOE justo en el momento en que accede a la cartera ministerial. Desde ese instante, la Secretaría de Organización que él dirigía siguió recibiendo cantidades similares, pero ahora diluidas en liquidaciones colectivas en las que no se identifican los beneficiarios finales.
El fiscal preguntó: «¿Tiene alguna explicación a esto? ¿Pasa a cobrar en el pack de Secretaría?». Moreno, visiblemente perplejo, respondió: «Lo que recuerdo es haber firmado liquidaciones de Ábalos prácticamente todos los años». Sin embargo, los registros aportados por el propio PSOE contradicen la memoria del exgerente, dejando en evidencia la falta de trazabilidad de los pagos.
Pagos sin verificación y control ineficaz en la sede de Ferraz
El magistrado instructor ha calificado de ineficaz el sistema de control que operaba en la sede de Ferraz. «No parece un control muy efectivo», ha espetado al testigo cuando este ha intentado justificar que la única comprobación consistía en verificar quién autorizaba el gasto, sin comprobar si era real, ni si cuadraban los conceptos, las fechas, o la veracidad de los justificantes.
Moreno ha admitido explícitamente que durante sus cuatro años de mandato no se verificaba si las personas habían pagado realmente los gastos que reclamaban. Ante la pregunta del juez: «¿Ni siquiera se comprobaba que la persona era la que había pagado el restaurante?», Moreno reconoció: «Eso, en ese momento, no se comprobaba». Según la investigación, la trama recogía tickets ajenos para obtener dinero del partido.
La conversación entre el magistrado y el testigo alcanzó momentos de tensión cuando el primero cuestionó la laxitud del sistema: «¿Sería posible entonces que alguien recolectase tickets de un restaurante y los aportase?». Moreno no pudo descartarlo: «Descartarlo al 100%… pero a mí me parece extraño».
Gestión de grandes cantidades en efectivo
El partido gestionaba más de 100.000 euros en su caja de efectivo en 2018, según confirmó el propio testigo. Una empresa de seguridad era la encargada de transportar el dinero desde el banco hasta la sede socialista. Moreno aseguró que jamás solicitaron billetes de 500 euros: «Estoy segurísimo. Un billete de 500 euros no sirve para nada en una caja de estas características».
Liquidaciones colectivas opacas y falta de identificación de beneficiarios
Uno de los aspectos más oscuros del sistema era el de las liquidaciones colectivas. Ábalos autorizaba pagos que se imputaban genéricamente a la «Secretaría de Organización», sin desglosar los nombres de quienes habían incurrido en esos gastos.
- El juez preguntó: «¿Ese dinero a quién se lo entregaban?». Moreno respondió: «A quien bajara a recoger a la caja».
- El magistrado insistió: «¿El que llevara el papel?». El exgerente admitió su desconocimiento: «No lo sé porque no estaba en ese momento del pago material».
El fiscal señaló que ese grupo colectivo habría recibido alrededor de 55.000 euros sin que quedara constancia de los beneficiarios finales. Moreno especuló sobre el destino del dinero: «Supongo que ellos eran los que se encargaban de repartirlo en el equipo». El juez zanjó: «Supone usted». «Yo nunca lo vi», remató el testigo.
Esta opacidad en los pagos colectivos se ha mantenido precisamente cuando Ábalos y, posteriormente, su sucesor Santos Cerdán han dejado de aparecer nominalmente en las liquidaciones. Cerdán no figura desde marzo de 2020 —no vuelve a aparecer gastos suyos hasta febrero de 2023—, aunque la Secretaría sí ha continuado percibiendo cantidades.
El rol gestor de Koldo García en la Secretaría de Organización
El nombre de Koldo García ha estado presente durante toda la declaración. Moreno confirmó que Koldo era quien «fundamentalmente se encargaba de todas estas liquidaciones» de la Secretaría de Organización.
La letrada de García señaló que existían liquidaciones sin fecha, discrepancias entre los documentos aportados por su cliente y las cantidades declaradas por el PSOE al Tribunal de Cuentas, así como mensajes de la secretaria Celia Rodríguez en los que se mencionan cantidades pendientes de pago que no aparecen en la contabilidad oficial.
La defensa preguntó: «¿Es posible que el PSOE declarara en el Tribunal de Cuentas menos gastos de los que realmente aportó Koldo?». Moreno fue tajante: «No es posible».
Ausencia de auditorías internas y recomendaciones del Tribunal de Cuentas
El testigo reconoció que el PSOE operó sin auditorías internas hasta 2020, dependiendo únicamente del control externo ejercido por el Tribunal de Cuentas. Fue precisamente ese organismo quien recomendó reducir los pagos en efectivo, lo que llevó al partido a aprobar en febrero de 2020 una instrucción que limitaba los reembolsos en metálico a 1.000 euros.
No obstante, el letrado de la acusación popular señaló otra contradicción: el partido ha seguido retirando del banco exactamente 25.000 euros cada mes, incluso después de haber limitado supuestamente el uso de efectivo. «¿A qué se debe que el partido siga necesitando 25.000 euros todos los meses de caja?», preguntó. «No lo sé», respondió Moreno.
Interrogantes sobre la veracidad y destino de los fondos
La declaración ha dejado en el aire una pregunta que resume la perplejidad del magistrado: si el sistema de control era tan débil que no verificaba la veracidad de los gastos, ¿cómo puede el PSOE garantizar que el dinero se destinaba realmente a la finalidad declarada? Moreno no ha sabido responder a esta cuestión esencial para esclarecer la transparencia y el destino final de los fondos gestionados en efectivo por el partido.









