El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha defendido esta tarde en el Congreso de los Diputados la reforma del Estatuto de Autonomía de Castilla-La Mancha, subrayando que esta reforma es fruto de “un consenso amplísimo” tanto en el ámbito social como político, con el respaldo del 100 % de quienes creen en el Estado constitucional autonómico. Así lo manifestó durante el debate para la toma en consideración de la propuesta de reforma del Estatuto autonómico en el hemiciclo del Congreso.
García-Page destacó que, a diferencia de otras ocasiones, esta reforma se ha concebido como un proyecto que debía ser “de consenso o no era”, enfatizando la importancia de la unidad para avanzar en la actualización del marco autonómico.
Un Estatuto para mejorar España sin agrandar ni disminuir su tamaño
Durante su intervención en la Cámara Baja, el presidente regional explicó que “el estado de las autonomías no vino para hacer ni más grande ni más pequeña a España, sino simplemente para hacerla mejor”. En este sentido, aseguró que con esta reforma del Estatuto de Castilla-La Mancha se contribuye a ese gran objetivo nacional.
Asimismo, García-Page recalcó que el proyecto es plenamente leal al texto, al fondo y al espíritu de la Constitución Española, al igual que lo ha sido toda la trayectoria autonómica en Castilla-La Mancha desde su creación.
Un día histórico para Castilla-La Mancha: consolidación y blindaje del Estado del bienestar
El presidente regional calificó la jornada como “importante para Castilla-La Mancha”, recordando que la Comunidad Autónoma se ha consolidado como un hecho irreversible en el sentimiento y en el corazón de sus ciudadanos.
Celebró que la tramitación parlamentaria de esta reforma permita elevar al máximo rango legal la protección del estado del bienestar que la región ha ido construyendo durante los últimos 40 años, garantizando así la continuidad y mejora de los servicios públicos esenciales.
Convicción profunda y valoración del modelo autonómico
García-Page manifestó ante los diputados y diputadas de la Cámara Baja que la intención que impulsa esta reforma nace de una “convicción profunda de sentimiento autonomista”. Valoró que el Estado de las autonomías ha sido notablemente positivo para España, aportando en las últimas décadas una mezcla enriquecedora de diversidad y unidad.
Destacó que esta diversidad alimenta el crecimiento y que la unidad se mantiene en lo esencial, especialmente en la igualdad y en la garantía de los grandes servicios públicos.
Defensa de la reforma del Estatuto: apoyo político y representación regional
El jefe del Ejecutivo autonómico defendió la reforma de la “norma básica” de Castilla-La Mancha en una sesión parlamentaria en la que intervinieron también los diputados regionales Ana Isabel Abengózar, por el Partido Socialista Obrero Español (PSOE), y Francisco Núñez, en representación del Partido Popular (PP).
La sesión contó con la presencia de otras autoridades relevantes, entre ellas:
- Pablo Bellido, presidente de las Cortes regionales
- José Luis Martínez Guijarro, vicepresidente primero de la Junta
- Esther Padilla, consejera portavoz del Gobierno regional
- Otras autoridades institucionales
Contexto y detalles adicionales sobre la reforma del Estatuto de Castilla-La Mancha
La reforma del Estatuto de Autonomía de Castilla-La Mancha fue aprobada inicialmente por las Cortes regionales el 29 de mayo de 2025, con el respaldo mayoritario del PSOE y del PP, y la oposición de Vox. El texto busca actualizar el marco autonómico tras más de 40 años desde la aprobación del estatuto original en 1982.
Entre las novedades más destacadas se incluye la ampliación del número máximo de diputados autonómicos, que pasaría de 33 a 55, aplicable a partir de las elecciones de 2027. También se revisan los aforamientos de diputados y miembros del Gobierno regional e introduce la figura del decreto-ley autonómico para situaciones de urgencia.
Este acuerdo bipartito simboliza un pacto institucional frente al centralismo y pretende responder a retos actuales como la despoblación, la desigualdad territorial y la necesidad de servicios públicos de calidad, reforzando los derechos sociales y la igualdad territorial.
En el Congreso de los Diputados, la toma en consideración de la reforma fue aprobada con una amplia mayoría, contando con 288 votos a favor, 34 en contra y 13 abstenciones, lo que refleja el amplio consenso político que respalda esta iniciativa.
García-Page ha defendido que esta reforma es un acto de lealtad constitucional y un paso para blindar el Estado del bienestar en Castilla-La Mancha, garantizando la sanidad, la educación y el bienestar social como pilares fundamentales de la comunidad autónoma.
El presidente del PP en Castilla-La Mancha, Francisco Núñez, también ha mostrado su compromiso con la defensa del agua y los recursos naturales como instrumentos clave para el desarrollo y la riqueza regional, destacando la importancia de la solidaridad y la lucha contra la sequía.
Por último, García-Page ha subrayado que esta reforma no busca privilegios ni confrontación con otras comunidades, sino que es un proyecto que fortalece la autonomía y la cohesión territorial, reflejando un compromiso profundo con la igualdad y los derechos sociales.









