
El Rey Felipe VI ha hecho un llamado firme a seguir creyendo en el mundo multilateral, subrayando que cualquier alternativa sería peor para la comunidad internacional en su conjunto, y en particular, para la construcción de una Europa unida. En sus palabras, “Nuestra región sufriría enormemente en un mundo gobernado por ideas contrarias”, enfatizando así la importancia de mantener el actual orden global basado en la cooperación y el diálogo.
El Jefe del Estado participó en la segunda jornada del foro internacional World in Progress Barcelona 2025, organizado por el Grupo Prisa, donde pronunció un discurso en el que reivindicó que una sociedad que cree en sí misma y se respeta comprende el valor de sus instituciones. Según Felipe VI, estas instituciones son la base sobre la que reposan la paz, la estabilidad, la concordia y el progreso. Añadió que debemos preservarlas no porque sean ideales o infalibles, pues todos conocemos sus paradojas, sino porque nos resultan útiles.
Preservación del Orden Mundial y Derechos Humanos
Al llegar al foro, el Rey fue recibido por el presidente de la Generalitat, Salvador Illa. Durante su intervención, Felipe VI hizo un llamado a preservar la legalidad internacional, las instituciones multilaterales y la regulación del comercio transfronterizo. Destacó que existen ciertos elementos del orden mundial que deben mantenerse a toda costa porque constituyen el entramado ético fundamental sin el cual las relaciones entre Estados quedarían reducidas a una mera lucha por el poder.
El Monarca hizo especial énfasis en la noción de universalidad de los derechos y la dignidad del ser humano, un tema que ha abordado en otras intervenciones públicas recientes. Advirtió que lo peor que podemos hacer por la generación de nuestros hijos es dar por sentados derechos y libertades que a las generaciones anteriores les costó décadas lograr o recuperar.
Desafíos Globales: Diálogo, Cooperación y Seguridad
Felipe VI recordó que en el mundo actual el diálogo y la cooperación ya no pueden darse por sentados, en un contexto marcado por:
- La competencia por los recursos
- La persistencia de conflictos irresueltos
- Una creciente preocupación por la seguridad
- La revisión de alianzas internacionales
- El reposicionamiento de los grandes actores globales
En este escenario complejo, el Rey resaltó otro bien público global que no debe ser abandonado: la educación de calidad. Señaló que esta es una prioridad dentro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030 de la ONU, siendo el cuarto objetivo en importancia.
Prioridades en la Educación de Niños y Jóvenes
Felipe VI pidió que los esfuerzos se centren en la educación de los niños y jóvenes, enfatizando la necesidad de desarrollar competencias básicas tales como:
- Comprensión lectora
- Capacidad de análisis y síntesis
- Expresión oral y escrita
Además, subrayó la importancia de la dimensión ética de la educación, que actúa como una verdadera escuela de ciudadanía, promoviendo valores como:
- La convivencia
- El respeto a las diferencias
- El reconocimiento del mérito y la capacidad individual
- La importancia de vivir en un Estado de derecho
Fortalecimiento de la Educación Pública
El Rey proclamó que la calidad democrática de las sociedades futuras dependerá en gran medida de la calidad de la educación actual. Por ello, instó a defender y fortalecer los sistemas de educación pública y a mantener abiertas las vías para que, con libertad y responsabilidad, todas las personas puedan seguir aprendiendo a lo largo de las distintas etapas de la vida.
Felipe VI advirtió que siempre será necesario protegerse contra los dogmatismos y la intolerancia, sintetizando así la importancia de una educación que fomente el pensamiento crítico y el respeto mutuo.
Tecnologías de la Información y Educación: Retos y Oportunidades
El Monarca también abordó el papel de las tecnologías de la información en la educación, reconociendo el debate actual sobre los límites al uso de pantallas en las aulas. Señaló que se trata de un reto mayúsculo y que es fundamental aprovechar al máximo el potencial de estas tecnologías, sin ignorar los riesgos y haciendo todo lo posible por minimizarlos.
En relación con la inteligencia artificial (IA), Felipe VI manifestó que es un camino que debe recorrerse con cautela, pero sin miedo. Explicó que este proceso debe realizarse con plena conciencia de los beneficios que la IA ofrece, que son muchos, siempre y cuando se priorice el desarrollo integral de la persona y se respete la libertad individual para elegir otros intereses posibles.
El Rey advirtió que bajo ningún pretexto se debe permitir que la inteligencia artificial reduzca a la persona a la condición de un mero terminal de una red, preservando así la dignidad y autonomía humanas.









